Somos IPAS
Quiénes somos

Una historia que comenzó con una convicción: que educar también es servir.
IPAS nació en Cieneguilla con el propósito de brindar una educación cercana, centrada en la persona y comprometida con su comunidad. Desde nuestros primeros estudiantes hasta la institución que somos hoy, hemos crecido sin perder la convicción que dio origen a este proyecto: formar personas con principios, capaces de aprender, convivir y aportar a los demás.
Nuestra historia
IPAS comenzó el 7 de marzo de 2011, por iniciativa de Lucía del Pilar Guerra Carbajal, con apenas ocho estudiantes. Los primeros días de esta historia tuvieron lugar en la sala de la vivienda de su fundadora, como respuesta a una necesidad educativa que había identificado en Cieneguilla.
En sus primeros años, la institución llevó el nombre de Albert Schweitzer, en referencia a una figura asociada con el servicio y el compromiso con la dignidad humana. Con el paso del tiempo, el proyecto fue creciendo junto con las familias que confiaron en él.
La pandemia representó uno de los momentos más difíciles de nuestra historia. Como ocurrió con muchas comunidades educativas, significó un período de incertidumbre y grandes desafíos. La recuperación posterior fue posible gracias al esfuerzo y compromiso de las familias, docentes y estudiantes que continuaron creyendo en el proyecto.
A lo largo de estos años, IPAS ha ido consolidando sus niveles educativos, su infraestructura y sus recursos, manteniendo como centro de su crecimiento a las personas que forman parte de nuestra comunidad.
En 2025, la institución adoptó oficialmente el nombre Institución Educativa Privada IPAS, que expresa de manera directa los tres principios que queremos mantener en el centro de nuestra identidad: Principios, Aprendizaje y Servicio.
Qué significa IPAS
Nuestro nombre expresa la manera en que entendemos la educación.
Institución: porque educar es una tarea que requiere una comunidad, una organización y un propósito compartido.
Principios: porque creemos que aprender también implica desarrollar criterios y convicciones que ayuden a cada estudiante a tomar decisiones responsables.
Aprendizaje: porque el conocimiento, las capacidades y el deseo de seguir aprendiendo son fundamentales para desenvolverse en las distintas etapas de la vida.
Servicio: porque lo que aprendemos adquiere mayor sentido cuando podemos ponerlo al servicio de los demás y de nuestra comunidad.
Estas tres palabras no son solamente parte de nuestro nombre. Representan la identidad que queremos construir y la dirección que orienta nuestro trabajo cotidiano.

Una educación centrada en la persona
Para IPAS, educar no significa únicamente transmitir conocimientos. Significa acompañar el crecimiento de cada estudiante considerando las distintas dimensiones de su desarrollo.
Nuestra concepción de formación integral comprende lo espiritual, moral, académico, socioemocional y físico. Cada una de estas dimensiones forma parte de una misma persona y, por ello, no puede entenderse de manera aislada.
Desde una perspectiva cristiana, buscamos que nuestros estudiantes desarrollen sus capacidades, fortalezcan su carácter, aprendan a relacionarse con los demás y puedan asumir progresivamente responsabilidades frente a sus propias decisiones.
Educar es ayudar a cada persona a crecer de manera integral, sin separar lo que aprende de la persona que está llegando a ser.
Principios que orientan nuestra manera de actuar
Los principios ocupan un lugar central en nuestra identidad porque orientan la forma en que queremos convivir y tomar decisiones.
En IPAS promovemos valores como el respeto, la responsabilidad, la honestidad, la solidaridad, la empatía y la convivencia, entendiendo que estos no deben quedarse solamente en palabras.
Nuestra formación cristiana nos invita también a reconocer el valor y la dignidad de cada persona, cultivar relaciones basadas en el respeto y actuar buscando el bien de quienes nos rodean.
Nuestros principios forman parte de la identidad que queremos transmitir y de la cultura que buscamos construir como comunidad educativa.

Una comunidad que comparte la responsabilidad de educar
La educación no ocurre solamente dentro del aula. Se construye a través de las relaciones entre quienes forman parte de la institución y de la confianza que permite trabajar con un propósito común.
Nuestra comunidad reúne a estudiantes, docentes y familias que, desde sus diferentes responsabilidades, comparten el compromiso de contribuir a una educación coherente con la identidad de IPAS.
Por eso buscamos construir una comunidad educativa en la que exista comunicación, respeto y disposición para colaborar, entendiendo que acompañar el desarrollo de un estudiante es una responsabilidad que compartimos.
Cuando colegio y familia trabajan con un mismo propósito, el estudiante encuentra un entorno más coherente para crecer.

Nuestro compromiso con Cieneguilla y la comunidad
IPAS nació en Cieneguilla y nuestra historia está vinculada desde el comienzo con las necesidades de las familias de esta comunidad.
El servicio, presente desde el origen de nuestra identidad institucional, nos recuerda que la educación no debe mirar únicamente hacia el crecimiento individual. También debe ayudar a reconocer las necesidades de quienes nos rodean y desarrollar una disposición para colaborar y aportar.
Queremos que nuestros estudiantes comprendan que formar parte de una comunidad implica responsabilidades: respetar a los demás, cuidar el entorno, participar, colaborar y reconocer que cada persona puede contribuir al bienestar común.
Esta mirada conecta nuestra historia con nuestro propósito educativo: crecer como institución sin perder el vínculo con la comunidad que nos vio nacer.
Queremos que nuestros estudiantes no solo se preparen para vivir en la sociedad, sino también para contribuir a ella.

Lo que queremos construir
IPAS continúa creciendo con la mirada puesta en el futuro, pero sin olvidar la historia que nos trajo hasta aquí.
Nuestro propósito es consolidarnos como una institución educativa cristiana reconocida en nuestra comunidad por la calidad de su formación, el acompañamiento cercano a sus estudiantes, el compromiso de sus docentes y la participación de las familias.
Queremos seguir fortaleciendo una educación que combine principios, aprendizaje y servicio; que prepare a los estudiantes para afrontar los desafíos de su futuro y que, al mismo tiempo, conserve la cercanía que ha formado parte de nuestra historia desde el comienzo.
La visión que proyectamos hacia los próximos años no consiste solamente en crecer como institución. Consiste en crecer sin perder nuestra identidad y en construir una comunidad educativa cada vez más sólida, comprometida e innovadora.
Seguimos construyendo IPAS con la misma convicción con la que comenzó esta historia: educar para formar personas capaces de aprender, convivir y servir.

Nuestra identidad se construye cada día
Desde aquellos primeros ocho estudiantes hasta la comunidad educativa que somos hoy, la historia de IPAS ha sido una historia de crecimiento, desafíos y compromiso.
Somos una institución con una historia propia, una identidad que seguimos construyendo y un propósito que nos proyecta hacia el futuro.
Esta es nuestra historia. Y todavía la estamos construyendo.
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